viernes, 14 de abril de 2017

MIRARAN AL QUE TRASPASARON (Jn. 19, 37)




Estimados Hermanos: Paz y Bien.

Cuando nos disponemos a Celebrar el Santo Triduo Pascual, donde todo está centrado en contemplar y vivir el Misterio más grande de nuestra fe, os invito a poder hacer nuestro los sentimientos de Cristo “Que siendo Dios, se despojo de su rango tomando la condición de esclavo.” (Flp. 2.6 s) Al hacerse hombre como nosotros asumió todo exactamente como nosotros menos en el pecado. Todo por amor a nosotros los hombres.
El Jueves Santo en esa última Cena con los Apóstoles, allí en la intimidad y lejos de la muchedumbre, Jesús nos regala lo más grande que posee la Iglesia, La Eucaristía: “Tomad y comed esto es mi Cuerpo que se entrega por vosotros. Tomad y bebed todos de él porque esta es mi Sangre, de la Alianza nueva y eterna… Haced esto en memoria mía…” (Mt. 26,26 s.)
Y nos enseña a ponernos a los pies de los hermanos, con el Lavatorio de los pies, Jesús nos invita a servir a los demás, este gesto nos ayuda a descubrir al Mesías que “No vino a ser servido, sino a servir” ( Mt. 20, 28).
El Viernes Santo nos hace presente, toda la trama del rechazo de Jesús, por las autoridades y del pueblo judío. Prefieren que libere a Barrabas que al propio Mesías, el enviado del Padre. Con esta expresión: “Crucifícalo” (Mt. 27, 22) lo han dicho todo.
Al contemplar a Cristo en la Cruz, solo nos queda el silencio respetuoso, el ver que ahí está la expresión máxima del Amor, San Juan lo expresa con esta frase: “Nos amó hasta el extremo” (Jn. 13,1 b )
Que al adorar a Cristo crucificado podamos descargar en el todos nuestros sufrimientos, angustias y pedirle que Él que ha cargado con nuestros pecados nos ayude a vivir en la dignidad de los hijos de Dios.
El Sábado Santo es un día de Silencio y de espera, el sepulcro de Jesús no es para siempre, es transitorio. Por eso por la noche la Iglesia entera gritara a los cuatro vientos que el sepultado ha Resucitado.
Es el anuncio que escuchan las mujeres, el Primer día de la Semana, cuando van al Sepulcro:” ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive). No está aquí ha resucitado”. (Lc. 24, 5 – 6)
Es la gran alegría de todos. La Resurrección nos abre una nueva vida. La vida del Amor que vence al odio, la vida de la Luz que vence la oscuridad, la vida la Alegría que vence la tristeza.
Como dicen los hermanos de Jerusalén cuando se saludan en el tiempo Pascual: ·”Cristo ha Resucitado” el otro contesta “Verdaderamente ha Resucitado”.
Feliz Pascua a todos que el Señor nos ayude a vivir la Alegría de la Pascua y sepamos comunicarla a todos.

Un abrazo y que el Señor os bendiga.