domingo, 11 de junio de 2017

El Barrio de Jesús celebra la solemnidad de San Antonio de Padua


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La comunidad de franciscanos de Zaragoza, integrada actualmente en la Provincia franciscana de la Inmaculada Concepción, ha impregnado espíritu franciscano al barrio, con su centenaria presencia, ya que en 1448 los franciscanos observantes (grupo de San Bernardino de Siena, Juan de Capistrano y Jaime de la Marca) fundaron en Zaragoza el convento de Ntra. Sra. de Jesús, cerca de la leprosería de San Lázaro siendo dicho convento el que da el nombre al actual barrio de Jesús  . Este espíritu no pasa inadvertido, se pone de manifiesto de un modo especial en la honda devoción a San Antonio que impregna las raíces de este barrio, tanto es así, que lo tiene por patrono y protector, particularmente durante las fiestas en su honor, cuando el templo se llena durante la celebración de la Eucaristia, no faltan los joteros que dan realzan la solemnidad con sus voces quebradas por la emoción. También se ha hecho tradición desde el año 1976, llevar como escolta, una representación de la Sección de Instrumentos de la Cofradía de Jesús Atado a la Columna participe en la Procesión de San Antonio, que en su designación ya se contempla como Antiquísima, Ilustre, Franciscana y Penitencial Hermandad, lo que para ellos es un honor y para nosotros un gran orgullo.
Desde la Parroquia de Jesús Maestro, queremos dar las gracias a todos cuantos intervienen desinteresadamente para conservar y dar realce a la celebración de San Antonio:Comunidad Parroquial con su Consejo, Catequistas, AAVV del Barrio de Jesús, Cofradía de Jesús Atado a la Columna, Vecinos todos del barrio y simpatizantes de San Antonio y al Ayuntamiento de Zaragoza y fuerzas de la Policia Local.FRA

San Antonio os bendiga y os guarde siempre

jueves, 8 de junio de 2017

Festividad de la Santisima Trinidad- Ciclo A


La fiesta de la santísima Trinidad fue instaurada en la Iglesia por Thomas Becket, quien fue ordenado obispo de Canterbury el domingo después de Pentecostés de 1162 y quiso que el día de su consagración se convirtiera en una nueva fiesta en honor a la santísima Trinidad.



Primera lectura

Lectura del libro del Éxodo (34,4b-6.8-9):


En aquellos días, Moisés subió de madrugada al monte Sinaí, como le había mandado el Señor, llevando en la mano las dos tablas de piedra. El Señor bajó en la nube y se quedó con él allí, y Moisés pronunció el nombre del Señor. 
El Señor pasó ante él, proclamando: «Señor, Señor, Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia y lealtad.» 
Moisés, al momento, se inclinó y se echó por tierra. Y le dijo: «Si he obtenido tu favor, que mi Señor vaya con nosotros, aunque ése es un pueblo de cerviz dura; perdona nuestras culpas y pecados y tómanos como heredad tuya.»



Palabra de Dios

Salmo

Dn 3,52-56


R/. A ti gloria y alabanza por los siglos



Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres, 
bendito tu nombre santo y glorioso. R/. 



Bendito eres en el templo de tu santa gloria. R/. 



Bendito eres sobre el trono de tu reino. R/.



Bendito eres tú, que sentado sobre querubines
sondeas los abismos. R/.



Bendito eres en la bóveda del cielo. R/.

Segunda lectura

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios (13,11-13):


Alegraos, enmendaos, animaos; tened un mismo sentir y vivid en paz. Y el Dios del amor y de la paz estará con vosotros. Saludaos mutuamente con el beso ritual. Os saludan todos los santos. La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo esté siempre con todos vosotros.



Palabra de Dios

Evangelio

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Lectura del santo evangelio según san Juan (3,16-18):



Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios.



Palabra del Señor

lunes, 5 de junio de 2017

FESTIVIDAD DE SAN ANTONIO DE PADUA


Triduo en Honor de San Antonio:

días 8,9 y 10 de junio a las 20:00

Eucaristía por los difuntos del Barrio de Jesús:

día 10 a las 20:00

Misa Solemne y Procesión por las calles del Barrio:

día 11 a las 11:00 Misa Solemne
a la finalización de la Eucaristía, procesión por las calles del Barrio.

día 13: San Antonio:
Misas a las 11:30 y a las 20:00

sábado, 3 de junio de 2017

Domingo de Pentecostes-Ciclo A



Si no vas a Misa estas Lecturas te acercaran a una sintonía más clarificadora, 

solidaria y hermosa. Si vas, te servirán de recuerdo y preparación. 

Y si no vas, pero quieres ir, te ayudaran a acercarte a la puerta.


Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (2,1-11):

AL cumplirse el día de Pentecostés, estaban todos juntos en el mismo lugar. De repente, se produjo desde el cielo un estruendo, como de viento que soplaba fuertemente, y llenó toda la casa donde se encontraban sentados. Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se dividían, posándose encima de cada uno de ellos. Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía manifestarse.
Residían entonces en Jerusalén judíos devotos venidos de todos los pueblos que hay bajo el cielo. Al oírse este ruido, acudió la multitud y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propia lengua. Estaban todos estupefactos y admirados, diciendo:
«¿No son galileos todos esos que están hablando? Entonces, ¿cómo es que cada uno de nosotros los oímos hablar en nuestra lengua nativa? Entre nosotros hay partos, medos, elamitas y habitantes de Mesopotamia, de Judea y Capadocia, del Ponto y Asia, de Frigia y Panfilia, de Egipto y de la zona de Libia que limita con Cirene; hay ciudadanos romanos forasteros, tanto judíos como prosélitos; también hay cretenses y árabes; y cada uno los oímos hablar de las grandezas de Dios en nuestra propia lengua».

Palabra de Dios

Salmo


Sal 103,1ab.24ac.29bc-30.31.34

R/. Envía tu Espíritu, Señor, 
y repuebla la faz de la tierra


Bendice, alma mía, al Señor:
¡Dios mío, qué grande eres!
Cuántas son tus obras, Señor;
la tierra está llena de tus criaturas. R/.

Les retiras el aliento, y expiran
y vuelven a ser polvo;
envías tu espíritu, y los creas, 
y repueblas la faz de la tierra. R/.

Gloria a Dios para siempre,
goce el Señor con sus obras;
que le sea agradable mi poema,
y yo me alegraré con el Señor. R/.

Segunda lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (12,3b-7.12-13):

HERMANOS:
Nadie puede decir: «Jesús es Señor», sino por el Espíritu Santo.
Y hay diversidad de carismas, pero un mismo Espíritu; hay diversidad de ministerios, pero un mismo Señor; y hay diversidad de actuaciones, pero un mismo Dios que obra todo en todos. Pero a cada cual se le otorga la manifestación del Espíritu para el bien común.
Pues, lo mismo que el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, a pesar de ser muchos, son un solo cuerpo, así es también Cristo.
Pues todos nosotros, judíos y griegos, esclavos y libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo. Y todos hemos bebido de un solo Espíritu.

Palabra de Dios

Secuencia

Ven, Espíritu divino,
manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.
Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos.
Entra hasta el fondo del alma,
divina luz, y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre,
si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado,
cuando no envías tu aliento.
Riega la tierra en sequia,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas,
infunde calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.
Reparte tus siete dones,
según la fe de tus siervos;
por tu bondad y tu gracia,
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno.

Evangelio

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Lectura del santo evangelio según san Juan (20,19-23):

AL anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:
«Paz a vosotros».
Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:
«Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo».
Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo:
«Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».

Palabra del Señor