martes, 1 de noviembre de 2016

Conmemoracion de los Fieles Difuntos




Primera lectura

Lectura del libro de las Lamentaciones (3,17-26):


Me han arrancado la paz, y ni me acuerdo de la dicha; me digo: «Se me acabaron las fuerzas y mi esperanza en el Señor.» Fíjate en mi aflicción y en mi amargura, en la hiel que me envenena; no hago más que pensar en ello y estoy abatido. Pero hay algo que traigo a la memoria y me da esperanza: que la misericordia del Señor no termina y no se acaba su compasión: antes bien, se renuevan cada mañana: ¡qué grande es tu fidelidad! El Señor es mi lote, me digo, y espero en él. El Señor es bueno para los que en él esperan y lo buscan; es bueno esperar en silencio la salvación del Señor.



Palabra de Dios

Salmo

Sal 129,1-2.3-4.5-6.7-8



R/. Desde lo hondo a ti grito, Señor



Desde lo hondo a ti grito, Señor; 

Señor, escucha mi voz; 

estén tus oídos atentos
a la voz de mi súplica. R/.



Si llevas cuenta de los delitos, Señor,

¿quién podrá resistir?

Pero de ti procede el perdón
y así infundes respeto. R/.



Mi alma espera en el Señor,

espera en su palabra; 

mi alma aguarda al Señor,
más que el centinela la aurora. R/.



Aguarde Israel al Señor,

como el centinela la aurora; 

porque del Señor viene la misericordia,
la redención copiosa. R/.



Y él redimirá a Israel 

de todos sus delitos. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (14,1-6):


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Que no tiemble vuestro corazón; creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas estancias; si no fuera así, ¿os habría dicho que voy a prepararos sitio? Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino.» 

Tomás le dice: «Señor, no sabemos adonde vas, ¿cómo podemos saber el camino?»

Jesús le responde: «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre sino por mí.»


Palabra del Señor