viernes, 1 de septiembre de 2017

Parroquia de Jesús Maestro , consejo para superar el sindrome post vacacional



"Y caminad en el amor, lo mismo que Cristo nos amó y se entrego por nosotros como oblación y de ofrenda suave olor ante Dios" (Epístola a los Efesios, 5,2)

Paz y bien

Han terminado las vacaciones, hay que enfrentarse de nuevo a lo ordinario de nuestra vida: el trabajo, las tareas domesticas,la universidad, el colegio ¿ con que animo me enfrento a lo cotidiano? hay personas para las que este periodo adaptativo a la vida laboral, a sus tareas ordinarias, les supone un verdadero calvario, tanto es así que se le ha llegado a denominar como síndrome postvacacional. No ha de ser así para nosotros , los miembros de la comunidad parroquial. Como cristianos , debemos ser ejemplo para nuestro entorno.
Hemos iniciado este post, con un hermoso versículo de la Carta de San Pablo a los Efesios. Efeso era en tiempos de San Pablo, la población ma importante de Asia Menor, Estaba situada entre Mileto y Esmirna, a unos cinco kilómetros del Mar Egeo.
Según el libro de los Hechos de los Apostoles,San Pablo se detuvo en Efeso a finales de sus segundo viaje apostólico, hacia el año 52, y volvió de nuevo a la ciudad mas tarde, al comienzo de su tercer viaje (años 54-5) y fue tanta la amplitud de su predicación, que tanto judíos como griegos de toda la provincia pudieron conocer el Evangelio.
San Pablo se dirige en esta carta a los fieles que ya han recibido la predicación del evangelio, en ella les explica que los cristianos deben reflejar en su conducta la dignidad alcanzada al unirse a Cristo por medio del bautismo Esta nueva vida en Cristo ha de tener manifestaciones concretas: una conducta y una vida limpia en la que se reflejen las obras de la luz , tal como conviene a quienes han sido iluminados por la luz de Cristo en el Bautismo y han sido llenos del Espíritu Santo. Por eso el Apóstol comienza diciendo "Imitad, por tanto a Dios, como  hijos queridisimos, y caminad en el amor, lo mismo que Cristo nos amó y se entrego por nosotros como oblación y de ofrenda suave olor ante Dios".
Si somos hijos de Dios , actuemos en consecuencia, comenzando por seguir el ejemplo del Hijo de Dios hecho hombre, Jesucristo nuestro Señor que nos amó hasta el extremo de dar su vida en la cruz por la redención del genero humano.
Que nuestra Madre del Pilar , nos ayude a llevar una vida con sentido mirando a Aquel que nos espera y,cada instante de nuestra vida, nos invita a aceptar nuestra flaqueza, nuestras enfermedades, debilidades y miserias; a reconocer nuestros propios límites, cansancios, agobios y desconsuelos. Y, sobre todo, una vez que reconocemos nuestra condición de criaturas profundamente necesitadas, quiere que nos acerquemos a Él: Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados (Mateo 11,28)