viernes, 27 de marzo de 2020

V Domingo de Cuaresma Ciclo A





Lecturas V Domingo de Cuaresma Ciclo A
29 de marzo de 2020 

  PRIMERA LECTURA

Lectura de la profecía de Ezequiel 37, 12-14

Así dice el Señor:
—«Yo mismo abriré vuestros sepulcros,
y os haré salir de vuestros sepulcros, pueblo mío,
y os traeré a la tierra de Israel.
Y, cuando abra vuestros sepulcros
y os saque de vuestros sepulcros, pueblo mío,
sabréis que soy el Señor.
Os infundiré mi espíritu, y viviréis;
os colocaré en vuestra tierra
y sabréis que yo, el Señor, lo digo y lo hago».
Oráculo del Señor.
Palabra de Dios.

 Salmo responsorial: Salmo 129

R. Del Señor viene la misericordia, la redención copiosa.
Desde lo hondo a ti grito, Señor;
Señor, escucha mi voz;
estén tus oídos atentos
a la voz de mi súplica. R.
Si llevas cuentas de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?
Pero de ti procede el perdón,
así infundes respeto. R.
Mi alma espera en el Señor,
espera en su palabra;
mi alma aguarda al Señor,
más que el centinela la aurora.
Aguarde Israel al Señor,
como el centinela la aurora. R.
Porque del Señor viene la misericordia,
la redención copiosa;
y él redimirá a Israel
de todos sus delitos. R.

 SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 8, 8-11

Hermanos:
Los que viven sujetos a la carne no pueden agradar a Dios. Pero vosotros no estáis sujetos a la carne, sino al espíritu, ya que el Espíritu de Dios habita en vosotros. El que no tiene el Espíritu de Cristo no es de Cristo.
Pues bien, si Cristo está en vosotros, el cuerpo está muerto por el pecado, pero el espíritu vive por la justificación obtenida. Si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el que resucitó de entre los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales, por el mismo Espíritu que habita en vosotros.
Palabra de Dios. 

EVANGELIO

cruzLectura del santo evangelio según san Juan 11, 1-45

En aquel tiempo, un cierto Lázaro, de Betania, la aldea de María y de Marta, su hermana, había caído enfermo. María era la que ungió al Señor con perfume y le enjugó los pies con su cabellera; el enfermo era su hermano Lázaro.
Las hermanas mandaron recado a Jesús, diciendo:
—«Señor, tu amigo está enfermo».
Resultado de imagen de san Juan 11, 1-45Jesús, al oírlo, dijo:
—«Esta enfermedad no acabará en la muerte, sino que servirá para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella».
Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro. Cuando se enteró de que estaba enfermo, se quedó todavía dos días en donde estaba.
Sólo entonces dice a sus discípulos:
—«Vamos otra vez a Judea».
Los discípulos le replican:
—«Maestro, hace poco intentaban apedrearte los judíos, ¿y vas a volver allí?».
Jesús contestó:
—«¿No tiene el día doce horas? Si uno camina de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo; pero si camina de noche, tropieza, porque le falta la luz».
Dicho esto, añadió:
—«Lázaro, nuestro amigo, está dormido; voy a despertarlo».
Entonces le dijeron sus discípulos:
—«Señor, si duerme, se salvará».
Jesús se refería a su muerte; en cambio, ellos creyeron que hablaba del sueño natural.
Entonces Jesús les replicó claramente:
—«Lázaro ha muerto, y me alegro por vosotros de que no hayamos estado allí, para que creáis. Y ahora vamos a su casa».
Entonces Tomás, apodado el Mellizo, dijo a los demás discípulos:
—«Vamos también nosotros y muramos con él».
Cuando Jesús llegó, Lázaro llevaba ya cuatro días enterrado. Betania distaba poco de Jerusalén: unos tres kilómetros; y muchos judíos habían ido a ver a Marta y a María, para darles el pésame por su hermano. Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedaba en casa. Y dijo Marta a Jesús:
—«Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá».
Jesús le dijo:
«Tu hermano resucitará».
Marta respondió:
—«Sé que resucitará en la resurrección del último día».
Jesús le dice:
—«Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?».
Ella le contestó:
—«Sí, Señor: yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo».
Y dicho esto, fue a llamar a su hermana María, diciéndole en voz baja:
—«El Maestro está ahí y te llama».
Apenas lo oyó, se levantó y salió a donde estaba él; porque Jesús no había entrado todavía en la aldea, sino que estaba aún donde Marta lo había encontrado. Los judíos que estaban con ella en casa consolándola, al ver que María se levantaba y salía deprisa, la siguieron, pensando que iba al sepulcro a llorar allí. Cuando llegó María a donde estaba Jesús, al verlo se echó a sus pies diciéndole:
—«Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano».
Jesús, viéndola llorar a ella y viendo llorar a los judíos que la acompañaban, sollozó y, muy conmovido, preguntó:
—«¿Donde lo habéis enterrado?».
Le contestaron:
—«Señor, ven a verlo».
Jesús se echó a llorar. Los judíos comentaban:
—«¡Cómo lo quería!».
Pero algunos dijeron:
—«Y uno que le ha abierto los ojos a un ciego, ¿no podía haber impedido que muriera éste?».
Jesús, sollozando de nuevo, llega al sepulcro. Era una cavidad cubierta con una losa.
Dice Jesús:
—«Quitad la losa».
Marta, la hermana del muerto, le dice:
—«Señor, ya huele mal, porque lleva cuatro días».
Jesús le dice:
—«¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios?».
Entonces quitaron la losa.
Jesús, levantando los ojos a lo alto, dijo:
—«Padre, te doy gracias porque me has escuchado; yo sé que tú me escuchas siempre; pero lo digo por la gente que me rodea, para que crean que tú me has enviado».
Y dicho esto, gritó con voz potente:
—«Lázaro, ven afuera».
El muerto salió, los pies y las manos atados con vendas, y la cara envuelta en un sudario. Jesús les dijo:
—«Desatadlo y dejadlo andar».
Y muchos judíos que habían venido a casa de María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él.
Palabra del Señor. 

jueves, 19 de marzo de 2020

Solemnidad de San José, esposo de la Virgen María









 Solemnidad de San José, esposo de la Virgen María

19 de marzo



PRIMERA LECTURA

Lectura del segundo libro de Samuel 7, 4-5a. 12-14a. 16

En aquellos días, recibió Natán la siguiente palabra del Señor:
—«Ve y dile a mi siervo David: "Esto dice el Señor: Cuando tus días se hayan cumplido y te acuestes con tus padres, afirmaré después de ti la descendencia que saldrá de tus entrañas, y consolidaré su realeza. Él construirá una casa para mi nombre, y yo consolidaré el trono de su realeza para siempre. Yo seré para él padre, y él será para mí hijo.
Tu casa y tu reino durarán por siempre en mi presencia; tu trono permanecerá por siempre"».
Palabra de Dios. 

Salmo responsorial: Salmo 88, 2-3. 4-5. 27 y 29 

R. Su linaje será perpetuo.
Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Porque dije: «Tu misericordia es un edificio eterno,
más que el cielo has afianzado tu fidelidad». R.
Sellé una alianza con mi elegido,
jurando a David, mi siervo:
«Te fundaré un linaje perpetuo,
edificaré tu trono para todas las edades». R.
El me invocará: «Tú eres mi padre,
mi Dios, mi Roca salvadora».
Le mantendré eternamente mi favor,
y mi alianza con él será estable. R.

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 4, 13. 16-18. 22

Hermanos:
No fue la observancia de la Ley, sino la justificación obtenida por la fe, la que obtuvo para Abrahán y su descendencia la promesa de heredar el mundo.
Por eso, como todo depende de la fe, todo es gracia; así, la promesa está asegurada para toda la descendencia, no solamente para la descendencia legal, sino también para la que nace de la fe de Abrahán, que es padre de todos nosotros. Así, dice la Escritura: «Te hago padre de muchos pueblos».
Al encontrarse con el Dios que da vida a los muertos y llama a la existencia lo que no existe, Abrahán creyó.
Apoyado en la esperanza, creyó, contra toda esperanza, que llegaría a ser padre de muchas naciones, según lo que se le había dicho: «Así será tu descendencia».
Por lo cual le valió la justificación.
Palabra de Dios.

EVANGELIO

2 cruzLectura del santo evangelio según san Mateo 1, 16. 18-21. 24a

Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.
El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera:
María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo.
José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo:
—«José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados».
Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor.
Palabra del Señor.

O bien:

2 cruz

Lectura del santo evangelio según san Lucas 2, 41-51a

Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén por las fiestas de Pascua.
Cuando Jesús cumplió doce años, subieron a la fiesta según la costumbre y, cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres.
Éstos, creyendo que estaba en la caravana, hicieron una jornada y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén en su busca.
Resultado de imagen de san Lucas 2, 41-51aA los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas; todos los que le oían quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba.
Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre:
—«Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Mira que tu padre y yo te buscábamos angustiados».
Él les contestó:
—«¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?».
Pero ellos no comprendieron lo que quería decir.
Él bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad.
Palabra del Señor.

sábado, 14 de marzo de 2020

Arzobispado de Zaragoza: Cierre de los Templos desde el 15 de Marzo



Monseñor Vicente Jiménez Zamora, Arzobispo de Zaragoza, en relación con la situación originada por la extensión del COVID-19, tras haber sido decretado el ‘estado de alarma’ por el Gobierno de España y después de haberse reunido con la ‘Mesa de seguimiento’ creada al efecto, ofrece a los fieles de la Archidiócesis las siguientes medidas:

1. La Archidiócesis de Zaragoza colabora lealmente con las autoridades civiles y sanitarias acatando todas sus disposiciones y exhorta a los fieles a respetarlas con responsabilidad.
2. Invita a intensificar la oración en estas circunstancias, con verdadero espíritu cuaresmal.
3. Desde mañana, domingo 15 de marzo, los templos de la Archidiócesis de Zaragoza permanecerán cerrados hasta que remita el alto riesgo de contagio.
4. A los sacerdotes les corresponde en todo momento acompañar al Pueblo de Dios, permaneciendo al servicio de los fieles, para ayudarles a vivir su fe en comunión con la Iglesia, invitándoles a permanecer cerca de Dios a través de la oración e invocando constantemente la protección de la Santísima Virgen del Pilar.
5. Los sacerdotes celebrarán la misa sin asistencia de público.
6. En la catedral basílica de Nuestra Señora del Pilar, se celebrará diariamente y sin asistencia de público la misa capitular.
7. La actividad sacramental en las parroquias (bautismos, bodas, funerales) quedará al criterio de los párrocos, en diálogo con la familia, contando con el vicario episcopal correspondiente y siempre con un grupo muy reducido de participantes.
8. Dada la situación de pandemia, se dispensa a los fieles del precepto dominical. Recomendamos que las personas y las familias participen en las misas retransmitidas a través de los medios de comunicación (RTVE, TRECE, COPE, Radio María) y las redes sociales, viviendo la comunión espiritual.
9. Se mantienen los actos litúrgicos de la Semana Santa, aunque haya que celebrarlos sin asistencia de público. Sobre las procesiones, decidirán las cofradías o, donde las haya, las juntas coordinadoras, de acuerdo con las autoridades civiles.
10. Se interrumpen las visitas turísticas a los templos y museos de la Iglesia, como la Seo y el Alma Mater Museum.
11. La Casa de la Iglesia permanecerá cerrada al público, aunque para los casos más urgentes se habilitará una ventanilla única, de lunes a viernes, de 10.00 a 12.00 horas.

Estas medidas entran en vigor mañana, domingo 15 de marzo, y permanecerán vigentes hasta nuevo aviso.

Invitamos a los fieles a continuar rezando por los enfermos y los difuntos, por el personal sanitario, por los trabajadores y los empresarios, por las familias y el Estado, acogiéndose a la intercesión de Nuestra Señora del Pilar y haciendo suya la oración del papa Francisco:

“Ayúdanos, Madre del Divino Amor, a conformarnos con la voluntad del Padre y a hacer lo que nos diga Jesús, quien ha tomado sobre sí nuestros sufrimientos y ha cargado nuestros dolores para conducirnos, a través de la cruz, a la alegría de la resurrección. Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios. No desoigas nuestras súplicas, que estamos en la prueba, y líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita. Amén”.