jueves, 14 de octubre de 2021

XXIX Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo B - 17 de Octubre de 2021

 


Lecturas XXIX Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo B

 


 

PRIMERA LECTURA 

Lectura del libro de Isaías 53, 10-11




El Señor quiso triturarlo con el sufrimiento,
y entregar su vida como expiación:
verá su descendencia, prolongará sus años,
lo que el Señor quiere prosperará por su mano.

Por los trabajos de su alma verá la luz,
el justo se saciará de conocimiento.

Mi siervo justificará a muchos,
porque cargó con los crímenes de ellos.

Palabra de Dios. 

Salmo responsorial: Salmo 32, 4-5. 18-19. 20 y 22 

R. Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti.

Que la palabra del Señor es sincera,
y todas sus acciones son leales;
él ama la justicia y el derecho,
y su misericordia llena la tierra. R.

Los ojos del Señor están puestos en sus fieles,
en los que esperan su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y reanimarlos en tiempo de hambre. R.

Nosotros aguardamos al Señor:
él es nuestro auxilio y escudo.
Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti. R.

 

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta a los Hebreos 4, 14-16



Hermanos:

Mantengamos la confesión de la fe, ya que tenemos un sumo sacerdote grande, que ha atravesado el cielo, Jesús, Hijo de Dios.

No tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino que ha sido probado en todo exactamente como nosotros, menos en el pecado.

Por eso, acerquémonos con seguridad al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y encontrar gracia que nos auxilie oportunamente.

Palabra de Dios. 

EVANGELIO

cruzLectura del santo evangelio según san Marcos 10, 35-45





En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los hijos del Zebedeo, Santiago y Juan, y le dijeron:

—«Maestro, queremos que hagas lo que te vamos a pedir».

Les preguntó:

—«¿Qué queréis que haga por vosotros?».

Contestaron:

—«Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda».

Jesús replico:

—«No sabéis lo que pedís, ¿sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber, o de bautizaros con el bautismo con que yo me voy a bautizar?».

Contestaron:

—«Lo somos».

Jesús les dijo:

—«El cáliz que yo voy a beber lo beberéis, y os bautizaréis con el bautismo con que yo me voy a bautizar, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo; está ya reservado».

Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra Santiago y Juan.

Jesús, reuniéndolos, les dijo:

—«Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen.

Vosotros, nada de eso: el que quiera ser grande, sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos.

Porque el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por todos». 

Palabra del Señor. 

REFLEXIÓN

 1.– PREGUNTA DE LOS DISCIPULOS Y RESPUESTA NEGATIVA DE JESUS.

La pregunta de los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan es inconcebible. Se realiza “camino de Jerusalén” donde Jesús les acaba de anunciar lo mucho que debe padecer antes de su muerte.  Y ellos, lejos de compadecerse, de estar más cerca que nunca de Jesús, de acompañarle con su cariño, sólo se preocupan de saber “quien va a ser el más importante de ellos”. Jesús les responde suavemente, diciendo que “no saben pedir”. Es lo menos que les puede decir. Agradecemos al evangelista Marcos que no haya suprimido la escena, que nos la haya contado. Así descubrimos la mezquindad de los apóstoles, su egoísmo, su afán de medrar y de ser importantes, es decir, todas esas miserias que anidan hoy día en nuestros viles y menesterosos corazones. La comunidad de Mateo se ha escandalizado de esta postura tan ruin de los apóstoles y la ha suavizado metiendo por medio a su madre (Mt. 20,20).  No nos extrañemos que, a muchas de nuestras interesadas peticiones, el Señor nos responda con un NO ROTUNDO.

2.– PREGUNTA DE JESUS Y RESPUESTA AFIRMATIVA DE LOS DISCIPULOS.

Como ellos han manifestado que “no saben pedir”, ahora va a ser el propio Jesús el que formule la petición: ¿Podéis beber el trago amargo que yo he de beber?  Ellos, un tanto avergonzados, sin pensar mucho lo que decían, contestan: ¡PODEMOS!  Bonita palabra que debería aparecer siempre que uno quiere hacerse cristiano en el bautismo o afianzar su fe en el sacramento de la Confirmación. Ser cristiano es tener el coraje de decir sí a la vida, con sus limitaciones, sus sufrimientos, sus enfermedades, su muerte inexorable. Ser cristiano es vivir desviviéndose por los demás, hacer la vida un poco más grata a las personas que llevan una carga demasiado pesada. El cristiano no huye, no escapa de la vida, la afronta con todo realismo y “con mucho amor”.  Un servicio sin amor esclaviza. Y Dios nos quiere personas libres. Pero un servicio con amor nos hace libres, incluso nos hace felices. Después del lavatorio de los pies, donde Jesús cumple todo lo que ha dicho, hay una frase de Jesús maravillosa: «Y sabiendo como sabéis estas cosas, seréis felices si las cumplís” (Jn. 13,17). La felicidad no la promete Jesús a los que saben dar espléndidas lecciones, sino a aquellos que las ponen en práctica.

3.– ADVERTENCIA DE JESUS PARA TODOS LOS TIEMPOS: ENTRE VOSOTROS NO DEBE SER ASÍ.

“Entre vosotros”. Jesús cuenta con todas las miserias humanas. “Sabe muy bien qué hay en el corazón de cada ser humano” (Jn. 2,24). Pero  espera que los suyos, los cristianos, seamos distintos.  Los cristianos no somos seres privilegiados en lo exterior: tenemos los mismos problemas, las mismas dificultades, las propias limitaciones del ser humano. Pero tenemos algo especial: las palabras de Jesús, la vida de Jesús, la fuerza de Jesús por la Resurrección, el Espíritu de Jesús. Nosotros no podemos tiranizar, humillar, despreciar, deshumanizar. Al contrario, tenemos una bonita misión: HUMANIZAR. Debemos ser “pescadores de hombres”. Debemos luchar para que el hombre se realice plenamente como hombre y la mujer como mujer. “Él ha venido para que tengamos vida, y la tengamos en plenitud” (Jn. 10,10). 

PREGUNTAS

1.– Jesús, a las personas que ama, sabe también decirles que NO. ¿Sabemos nosotros decir que no a su debido tiempo? ¿Nos da miedo?

2.- ¿Sabemos decir que sí a lo que Jesús nos propone en el Evangelio? ¿Nos fiamos de Él?

3.- ¿Sabemos imponernos a los criterios del mundo, contrarios al evangelio? ¿Nos sentimos orgullosos de ser cristianos?




viernes, 8 de octubre de 2021

XXVIII Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo B - 10 de Octubre de 2021

 


Lecturas XXVIII Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo B

  

PRIMERA LECTURA 

Lectura del libro de la Sabiduría 7, 7-11





Supliqué, y se me concedió la prudencia;
invoqué, y vino a mí el espíritu de sabiduría.

La preferí a cetros y tronos,
y, en su comparación, tuve en nada la riqueza.

No le equiparé la piedra más preciosa,
porque todo el oro, a su lado, es un poco de arena,
y, junto a ella, la plata vale lo que el barro.

La quise más que la salud y la belleza,
y me propuse tenerla por luz,
porque su resplandor no tiene ocaso.

Con ella me vieron todos los bienes juntos,
en sus manos había riquezas incontables.

Palabra de Dios.

 

Salmo responsorial: Salmo 89, 12-13.14-15. 16-17

R. Sácianos de tu misericordia, Señor. Y toda nuestra vida será alegría.

Enséñanos a calcular nuestros años,
para que adquiramos un corazón sensato.
Vuélvete, Señor, ¿hasta cuándo?
Ten compasión de tus siervos. R. 

Por la mañana sácianos de tu misericordia,
y toda nuestra vida será alegría y júbilo.
Dános alegría, por los días en que nos afligiste,
por los años en que sufrimos desdichas. R. 

Que tus siervos vean tu acción,
y sus hijos tu gloria.
Baje a nosotros la bondad del Señor
y haga prosperas la obras de nuestras manos. R.  

SEGUNDA LECTURA

La palabra de Dios juzga los deseos e intenciones del corazón

Lectura de la carta a los Hebreos 4, 12-13


La palabra de Dios es viva y eficaz, más tajante que espada de doble filo, penetrante hasta el punto donde se dividen alma y espíritu, coyunturas y tuétanos. Juzga los deseos e intenciones del corazón.

No hay criatura que escape a su mirada. Todo está patente y descubierto a los ojos de aquel a quien hemos de rendir cuentas.

Palabra de Dios. 

EVANGELIO

cruzLectura del santo evangelio según san Marcos 10, 17-30






En aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó uno corriendo, se arrodilló y le preguntó:

—«Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?».

Jesús le contestó:

—«¿Por qué me llamas bueno? No hay nadie bueno más que Dios.

Ya sabes los mandamientos: no matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no estafarás, honra a tu padre y a tu madre».

Él replico:

—«Maestro, todo eso lo he cumplido desde pequeño».

Jesús se le quedó mirando con cariño y le dijo:

—«Una cosa te falta: anda, vende lo que tienes, dale el dinero a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, y luego sígueme».

A estas palabras, él frunció el ceño y se marchó pesaroso, porque era muy rico.

Jesús mirando alrededor, dijo a sus discípulos:

—«¡Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el reino de Dios!».

Los discípulos se extrañaron de estas palabras. Jesús añadió:

—«Hijos, ¡qué difícil les es entrar en el reino de Dios a los que ponen su confianza en el dinero! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios».

Ellos se espantaron y comentaban:

—«Entonces, ¿quién puede salvarse?».

Jesús se les quedo mirando y les dijo:

—«Es imposible para los hombres, no para Dios. Dios lo puede todo».

Pedro se puso a decirle:

—«Ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido».

Jesús dijo:

«Os aseguro que quien deje casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, recibirá ahora, en este tiempo, cien veces más —casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, con persecuciones—, y en la edad futura, vida eterna».

Palabra del Señor. 


REFLEXIÓN

1.– Una afirmación: Jesús miró con cariño al joven.  “Se le acercó corriendo” y es que tenía muchas ganas de verle. “Se arrodilló”. Veía en Jesús algo especial. “Guardaba los mandamientos desde niño”. Era un muchacho, “cumplidor de la ley”.  Tenía dinero, mucho dinero, es decir, esta vida asegurada. Pero le faltaba algo: quería asegurar también la vida futura.  Por eso pregunta a Jesús: ¿Qué debo hacer para asegurarme también la vida eterna?  Él esperaba que Jesús le impusiera alguna otra ley o que hiciera alguna limosna especial. Pero Jesús le desconcierta cuando le habla de “dejar el dinero y darlo a los pobres” Después ya le podrá seguir. Esta alternativa de Jesús no encaja en su proyecto de vida. Y deja a Jesús. En realidad, lo que le propone Jesús es: “Si quieres ser perfecto”, es decir, si quieres llegar al final, si no te conformas con una medianía, con una vulgaridad, con ser uno más, uno del montón…Si quieres pasar del “tener al ser”.  “Aquel joven se quedó muy triste”. Y uno se pregunta: ¿Por qué? Jesús no le ha quitado absolutamente nada. Le ha dejado en libertad y con todo el dinero acumulado.  Aquel joven se dio cuenta de que, al abandonar a Jesús, había perdido la gran oportunidad de su vida.  Se había quedado con “su riqueza” pero había perdido la gran riqueza que es Jesús. Aquella primera mirada de Jesús se le clavó en el corazón, le persiguió, y no le dejó ya vivir en paz.

2.– Una admiración: !qué lástima! La pena, la lástima, el vacío, la decepción, acompañó a aquel joven durante toda la vida. Pero esa pena, esa decepción, esa frustración, acompañará a Jesús por toda la eternidad.  Y no habla aquí de condenación, sino de ver que ese joven no ha estado a la altura, no ha sido capaz de realizar los sueños tan bonitos que, desde toda la eternidad, Dios ha tenido sobre él.  “Desde toda la eternidad nos llamó para que fuéramos santos” (Ef. 1,4). Y lo que pasó a ese joven nos puede pasar a cualquiera de nosotros. A mí no me gustaría ir al cielo y encontrarme con un Dios decepcionado con mi vida. No quiero encontrarme con un Dios que me diga: Entra, pero “yo esperaba más de ti” Y tú y yo tenemos todavía tiempo para que esto no suceda. Todavía tenemos tiempo para adorar, alabar, amar, servir a los hermanos, hacer de nuestra vida “una ofrenda agradable a Él.

3.– Una interrogación: Y tú, ¿qué piensas hacer con tu vida? El problema del “dinero” no es que sea malo en sí y, de hecho, con él podemos hacer cosas buenas. Pero el Señor nos advierte en este evangelio del señorío que puede ejercer sobre nosotros. De tal manera puede avasallar nuestro corazón que ya no le deja libertad para optar por Jesús. Por otra parte, en un mundo concreto, con esas enormes desigualdades sociales, es imposible rezar el Padre Nuestro, decir que Dios es el Padre de todos, y dejar a nuestros hermanos muriendo de hambre, sin tener cubiertas las necesidades más elementales de la vida. En este sentido el “compartir” no es un lujo, es una apremiante necesidad.

PREGUNTAS

1.- ¿Nos dejamos seducir por la mirada de Jesús?  ¿Quién, si no es Él, podrá llevarnos a la realización plena de mi ser?

2.- ¿Nos preocupa que Dios no se quede contento con mi vida? Y esto ¿A qué nos compromete?

3.- El dinero nos ata. Y pregunto: ¿Se puede ser feliz estando atado?

 

domingo, 3 de octubre de 2021

Mensaje con motivo de la Festividad de San Francisco de Asís - 4 de octubre de 2021.




“Haz de mi Señor, un instrumento de tu paz”




                                                                                                                                                                             

Estimados hermanos Paz y Bien.

El Próximo lunes celebramos la Fiesta de San Francisco de Asís, fundador de la Orden Franciscana, y cuya figura es la de un  hombre que encontró en Cristo toda su plenitud.

A lo largo de la historia le han llamado a San Francisco de muchas formas; todas ellas reflejan un aspecto de la vida del Santo de Asís.

1.- Uno de los títulos es “Alter Christus” (El otro Cristo) desde el encuentro con el Cristo de San Damián, el amor al crucificado, fue unos de sus grandes amores o pilares de su vida.

2.- Hijo de Dios,  en su proceso vocacional, Francisco va descubriendo la Paternidad de Dios a través de Cristo. Esta experiencia de ser hijo de Dios lo va a expresar de una forma muy gráfica, cuando se desnuda delante de la gente y el Obispo de Asís, Francisco devuelve sus ropas a su padre y exclama: “Hasta ahora he podido decir, padre mío, Pedro Bernardone, a partir de ahora, diremos, Padre nuestro que estas en los cielos”.

3.- El hermano universal,  ya que ha descubierto que Dios es su Padre de todas las criaturas, por eso él, sintiéndose criatura, por eso ama a la creación y la cuida, llamando  a todos hermanos: hermano Sol, hermana Luna, hermana Agua, hermano Fuego, Hermano Lobo….

Por eso la Fraternidad va a ser otro de los pilares de su vida.

4.- Un Hombre de fe, esperanza y caridad que le empujan a seguir las huellas de Ntro. Sr. Jesucristo.

5.- Un Hombre pacífico, cuya oración “Haz de mi Señor, un instrumento de tu paz” es un bello reflejo de que estamos llamados a reproducir en nosotros la imagen de Cristo que consuela, pacifica, sana y cura nuestras heridas…

·        Nos toca vivir en un mundo marcado por la violencia, de todo tipo, mirando a Cristo con los ojos de Francisco para que él nos ayude y nos de fuerzas para ser hombres y mujeres cargados de su paz y ser pacíficos.

·        En un mundo insolidario y egoísta, mostrar la cercanía al hermano cansado y necesitado de gente capaz de escuchar, orientar y acompañar a nuestros hermanos los hombres a encontrarse con el Señor.

·        El mundo de hoy, como el de ayer, necesita de personas que desde la vida ordinaria, sean testigos del Amor, de la Ternura y de la misericordia de Dios.

San Francisco no se cansaba de gritar: “El Amor, no es amado; el Amor, no es amado”, para que también nosotros supiéramos gritar esto mismo a nuestro mundo cansado y agobiado por tantas cosas.

·        Es verdad que este tiempo de la pandemia nos ha ayudado  a despertar el sentido de nuestra solidaridad, no solo desde Cáritas, que gracias a ella ha paliado muchas necesidades de todo tipo, si no también ha ayudado a que muchas personas anónimas hayan dado la vida por los demás

·        Que el Señor nos ayude a ser cada día más amigos de Jesucristo y seamos en el mundo testigos de esperanza.


¡Feliz fiesta de San Francisco de Asís!


Un abrazo muy grande.


Vuestro Párroco.


 

                         Fr. J. Jordi Escrivá dominguez

                                     ofm